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Inteligencia artificial cognitiva

ejemplo inteligencia artificial

La inteligencia Artificial Cognitiva (IAC), también llamada Computación Cognitiva, es una rama específica surgida de la Inteligencia Artificial (IA), capaz de entender y emular el funcionamiento de la mente humana.

De todos es conocida la importancia de Alan Turing dentro del campo de la computación. Fue históricamente la primera persona en elaborar una teoría sobre la computación y en construir una máquina simple, denominada ‘máquina de Turing’, capaz de realizar cálculos. Esta máquina podía ejecutar programas con una lógica de operaciones sencillas traducidas a código binario. Turing se aventuró a ir más allá de esto y casi al final de su carrera, formuló la que se conoce como “la prueba de la máquina de Turing”, según la cual se podría atribuir a una máquina la facultad de pensar siempre y cuando una persona no fuese capaz de distinguir su comportamiento del de un ser humano.

Durante muchos años, los científicos centraron los esfuerzos en tratar de resumir el cerebro humano en un conjunto de Algoritmos. Sin embargo, ciertas teorías más modernas, que han revolucionado el estado de la técnica, comenzaron a considerar importante incluir lo que se conoce como Sistemas Bioinspirados, es decir, máquinas y algoritmos capaces de resolver los problemas y percibir el entorno tal y como lo hace el sistema cognitivo de una persona.

Fruto de todo este desarrollo y de las importantes aportaciones realizadas por investigadores de toda la comunidad científica, hoy día la IAC surge como una disciplina propiamente dicha y está destinada a ser uno de los principales ejes de la Revolución Digital.

Inteligencia artificial cognitiva

Mientras que algunos estudios definen al cómputo cognitivo como parte del área de la inteligencia artificial, o cómo la “implementación de una teoría computacional unificada de la mente”, existen algunas otras que se encargan de separar la inteligencia artificial en un área completamente diferente, alegando que la inteligencia artificial depende de la capacidad de aprender del entorno sin necesidad de una guía.

Ahora, ¿hay una definición que sea del todo correcta?, no hay una definición correcta o incorrecta, sino que existen diferentes definiciones dependiendo de con qué fin se desea utilizar dicha definición.

Por ejemplo, en la empresa en la que me encuentro, les gusta definir el cómputo cognitivo de una manera sencilla de entender, donde el cómputo cognitivo es crear un robot y decirle que hacer, y la inteligencia artificial sería crear un robot y dejarlo a la deriva. Esto nos da una idea clara de qué es cada tecnología y de cómo una correcta implementación de cualquiera de ellas puede generar el impacto que deseamos.

Si bien existe una definición propuesta para el cómputo cognitivo, la “lucha” entre las diferentes definiciones es constante ya que para algunas personas puede ser correcta la definición mientras que otras prefieren darle un sentido propio y explicarlo como mejor les convenga.

Al tener muchos puntos de vista para estas tecnologías, y cada uno de ellos con cierta parte de verdad, decidí definirlo como “la creación de ‘inteligencia’ mediante la aplicación de reglas”.

Algo que es cierto, es que la principal diferencia entre el cómputo cognitivo y la inteligencia artificial es la manera de aprender, mientras que en el cómputo cognitivo necesitas especificar reglas, en la inteligencia artificial es más orientado al aprendizaje autónomo, como cualquier persona. Por ejemplo, poder decidir cómo se resolverá un problema, reconociendo a qué nos enfrentamos, cuáles son las posibles soluciones y tomando una decisión para solucionarlo.

Cómputo cognitivo

Son pocas las cosas a las que se les puede considerar como inteligencia artificial, por ejemplo, podemos decir que Google ha conseguido uno de esos primeros grandes logros, ya que su traductor online desarrolló su propio lenguaje interno sin la necesidad de que alguien le dijera cómo hacerlo, otro ejemplo podría considerarse el AlphaGo, un desarrollo también de Google, el cual se encargó de jugar una partida de “Go” frente al campeón mundial, “Go” es un juego de intuición y no tiene estrategias definidas, siendo la IA quien saliera con la victoria.

Cómputo cognitivo

Al final, el cómputo cognitivo se podría ver como una parte de la inteligencia artificial, ya que todos comenzamos a aprender dependiendo de reglas, pero con el paso del tiempo hay que dejarla libre, para probar la cognitividad del mismo. Por el momento hay que concentrarnos en utilizar el cómputo cognitivo para ayudar y mejorar el ambiente en el que vivimos, desde dar consejos sobre lo que hay que hacer hasta ayudar a una persona a las actividades del día a día.

Inteligencia cognitiva

La inteligencia cognitiva es aquella que abarca diversas capacidades del ser humano como son: la memoria, la atención o la manera de comunicarnos; en pocas palabras, el lenguaje, etc. Hasta la fecha, ha sido medible solamente a través del CI (Coeficiente Intelectual).

Ahora bien, viéndolo desde el plano informático (que es lo que nos interesa), la inteligencia cognitiva permite que el sistema tecnológico analice, de una manera similar a la de los humanos, las distintas interacciones y piezas de información. Te damos un ejemplo: Imagina que tu computadora es un niño, que a través del conocimiento que le compartas, soluciones, experiencias, información y demás, comenzará a tomar decisiones por su propia cuenta y siempre buscará alimentar dicha información gracias a la red. Así es como funciona a grandes rasgos, en pocas palabras la inteligencia cognitiva, mediante conocimientos empíricos o conocimientos basados en la experiencia y conocimientos científicos, va nutriendo su aprendizaje a modo que al pasar el tiempo desarrolle una manera de solucionar las necesidades que se te presenten. Tiene raciocinio. Es reflexivo. Es inteligente. Inteligente Cognitivo.

¿Sabías que existen tres estructuras cognitivas?

Estructura receptor sensorial: ésta es la que admite la información interna y externa. La memoria a corto plazo, que da la posibilidad de utilizar la información en un intervalo reducido de tiempo. Y finalmente, la memoria a largo plazo, que es la capacidad para recuperar y utilizar la información.

Estos procesos cognitivos se clasifican en 4 categorías:

  • Atención (elección de estímulos)
  • Codificación (manifestación de la información)
  • Almacenamiento (mantenimiento de la información)
  • Recuperación (uso de esa información retenida).

No obstante, la inteligencia cognitiva deja de lado una cuestión muy importante y de gran importancia para el éxito personal y profesional de un individuo: la gestión de la emociones propias y ajenas. O sea, no esperes que este tipo de inteligencia involucre sentimientos o emociones, será totalmente imparcial.

¿Podrías imaginar a un chef apoyado en su ordenador para mejorar una receta porque se lo aconsejó una inteligencia cognitiva? O ¿a un abogado apoyado de una solución para que le ayude a encontrar todos los documentos o respaldos de un caso y buscar la mejor solución a dicho caso? O ¿una solución que te ayude a mejorar las finanzas de tu empresa con base en análisis de mercado y de la bolsa?

Imagenes de Inteligencia artificial cognitiva

Computación Cognitiva

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